La oposición venezolana: Lobo disfrazado de cordero PDF Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 
ACTUALIDAD - Nacional
Escrito por Frenzel Hernández   
Sábado, 06 de Junio de 2015 22:06


¿Existen dos sectores diferenciados de la oposición política en Venezuela?

No hay duda que un sector de la derecha opositora venezolana – francamente declarado en rebelión para derrocar al presidente electo Nicolás Maduro – planificó, financió y dirigió un riguroso y prolongado plan de acciones violentas contra el gobierno nacional, iniciado el mismo día en que el sucesor de Hugo Chávez obtenía la victoria electoral en abril del 2013.

Este primer ensayo de sublevación contra el gobierno del recién electo presidente constitucional de Venezuela fue reforzado con más violencia terrorista y mayor difusión mediática el 12 de febrero del 2014, con un saldo de 3 víctimas fatales que opacó los actos oficiales de celebración del día de la juventud. Y que estaba dirigido a golpear simbólicamente esta fecha para los Bolivarianos, sobre todo por el significado de la juventud como sujeto revolucionario.

Tampoco hay dudas, que esta oposición es la autora intelectual y material de las acciones de calle violentas conocidas como Guarimbas, surgidas en los últimos años con causas reaccionarias y signadas por protestas de pequeños grupos que actúan haciendo barricadas, destrozos y quemas de bienes, refugiándose en zonas de difícil acceso (La guarimba) para los cuerpos de seguridad del estado.  Los guarimberos actuan de manera intermitente para protegerse de ser arrestados, actúan y se esconden hasta lograr alterar la zona y alcanzar mayor participación de la gente – especialmente jóvenes- que habitan las zonas aledañas, apoyados por grupos armados y con participación de paramilitares colombianos contratados para acciones terroristas, cuyo objetivo principal es el asesinato premeditado de participantes de las manifestaciones para adjudicárselas a la acción represiva del estado y como detonante de mayores explosiones sociales.  De igual forma, con éstas protestas la oposición pretendió - y por un tiempo lo logró-  adueñarse de las calles, símbolo de lucha que ha ostentado el sector revolucionario.

Las Guarimbas también sirvieron de caldos de cultivo para sus aventuras golpistas y cuyo saldo de víctimas alcanzó la trágica cifra de 43 venezolanos asesinados por esta violencia no argumentada, desde disparos realizados por francotiradores encubiertos hasta degollados por guayas colocadas de lado a lado en calles y avenidas desde donde lanzaron sus ficticias protestas sociales.  La acción estaba dirigida a obtener víctimas de la represión del estado o así querían que se viese.  Y a pesar que la mayoría de las víctimas fueron de sector Chavista o personas inocentes que transitaban por las zonas aledañas a las protestas. Todavía el gobierno hace un gran esfuerzo mediático nacional e internacional para mostrar la verdad sobre las víctimas de las Guarimbas, que la oposición mostró como suyas y producto del terrorismo de estado.

Esta aventura continuada llegó a su máxima espiral de fechorías al ejecutar el vil y cobarde asesinato del joven diputado del PSUV Robert Serra, cuyos rasgos arrojan señales de atentado terrorista contra la revolución Bolivariana - por la alta representación política, popular y mediática de la víctima- pretendiendo con esta acción desmoralizar y desmovilizar a las bases revolucionarias del Chavismo.  Acción ejecutada por grupos paramilitares y parapoliciales contratados desde Colombia, con participación material, intelectual y financiera de altos representantes de la derecha nacional e internacional, y en cuyas implicaciones aparece comprometido el expresidente neogranadino Álvaro Uribe Vélez.

Hace apenas unos días se apresó al autor material de este crimen Leiver Padilla alias “El Colombia” y con éste se llegó al autor intelectual y financista Julio Vélez alias “El Julito”, primo del expresidente colombiano, con lo que se espera apresar y castigar a todos los implicados en este cruel asesinato del joven militante revolucionario Serra.  Con ello, se aspira que la mano de la justicia llegue hasta los responsables políticos de esta repudiable acción criminal, tanto de la oposición venezolana como de la derecha internacional, en un acto de justicia moralizante del movimiento popular revolucionario.

Pareciera existir otro sector de oposición de la derecha antichavista, representado en el sector económico y empresarial del país, más moderado y dispuesto al dialogo, el mismo que se sentó a las mesas de paz promovidas por el gobierno nacional con la intención de neutralizar dichas acciones de violencia.  Pero, lo hizo siguiendo un ensayado espectáculo que exigía transmisión televisiva en vivo para presentar su estudiada y preparada “declaración del fracaso” de la experiencia de gobierno socialista, guión de propaganda anticomunista elaborado en laboratorios de guerra sucia desde el exterior, que se basa en datos maquillados y alterados de los efectos de la guerra económica contra la moneda y la economía venezolana, reflejando los efectos inmediatos de su propia acción contra la economía, pero que no mide ni muestra la verdadera situación de cambio económico y social del país obtenida desde la asunción al poder de Hugo Chávez.

A la vez, esta oposición empresarial se presenta en cadena nacional como los salvadores de la patria promoviendo de manera encubierta su anacrónico y fracasado programa neoliberal y su “exitosa” gestión empresarial para resolver la situación de emergencia económica en la que se encuentra el país producto del “fracaso” socialista, acción acompañada por la derecha política internacional con sus medios de propaganda y financiamiento en una renovada avanzada Macarthista, que no declara la guerra anticomunista, sino que se disfraza con variadas argumentaciones, en una nueva forma de guerra contra gobiernos y movimientos antiimperialistas surgidos contra el capitalismo en tiempos recientes.

Mientras una oposición desarrolla su calculado cronograma de acciones subversivas cerrando con violencia las calles e intentando quemar las grandes ciudades venezolanas para salir de Maduro.  La otra oposición, facilita medidas que taparean y prepararan la estafa al estado venezolano con acciones fraudulentas con las divisas y el comercio, cuyos efectos más notables sobre la población son la fuga de divisas, el dólar paralelo, la devaluación virtual de la moneda, el desabastecimiento, el acaparamiento, el contrabando y la especulación desmedidas, que dejan hoy sus estelas de grandes colas de consumidores y un creciente malestar y descontento social debido a la escasez de productos de primera necesidad y a la afectación de todas las actividades económicas y comerciales.  De este modo, la oposición venezolana nos mostró sus dos caras en una misma moneda.

Podemos caracterizar a la oposición venezolana como un lobo disfrazado de cordero.  Así los vimos como corderitos para tratar los asuntos económicos, sentándose a la mesa con altos representantes del gobierno para imponer su agenda de intereses– elevación de precios, reducción de aranceles, mayores cuotas para la colocación de sus productos en las redes de distribución gubernamental y flexibilización de leyes claves - que terminaron aplicando. Y como lobos hambrientos para lo político, lanzándose a la calle con una violencia fascista para derrocar al presidente legal y legítimamente electo.

La oposición se fusiona en su intento por mostrar como la causa de la crisis económica en Venezuela el modelo implantado por el “socialismo”.  Farsa que no logra convencer a la opinión pública, debido a que el modelo económico bolivariano continúa siendo el heredado modelo rentista petrolero, pero que con la llegada de Chávez se transformó en una revolucionaria gestión de distribución social de dichos ingresos, posibilitando los más significativos cambios de calidad de vida e inclusión del pueblo venezolano.  Hoy traducidos en educación, salud, deporte y vivienda de calidad pública y gratuita, entre muchas otras conquistas.

De esta manera, la oposición criolla y sus aliados extranjeros pretenden ocultar la verdadera causa de la crisis económica en la patria de bolívar, suscitada por las acciones bélicas generadas por la suma de todas sus acciones de guerra económica, entendidas como las operaciones dirigidas a desaparecer los productos de la cesta básica, los ataques contra la moneda y su acción internacional para golpear los precios del crudo venezolano - basada en el posicionamiento del Petróleo de esquisto - primera fuente de ingresos del país.

Sin embargo, vale destacar un hecho notable en la representación burguesa, donde se suscitó un momento de ruptura en la personificación de sus intereses económicos cuando asumieron directamente su representación los propios dueños del capital.  Así, vimos sentarse a la mesa de negociación con el alto gobierno a los verdaderos gurus del neoliberalismo venezolano: los propietarios explotadores Lorenzo Mendoza, Alberto Vollmer, Ricardo Zuloaga, Gustavo Cisneros, etc.  Al igual que las grandes corporaciones que estafaron las divisas al país y que continúan operando en la guerra económica contra el gobierno, nada más y nada menos que General Motors, Toyota, Movistar, entre otras. Lamentablemente estos sectores de la oposición tienen sus interlocutores del lado del gobierno, ya que hay muchos representantes del alto gobierno lucrándose de esta situación de crisis económica, partícipes de las grandes ganancias en dolares de la importación y comercialización de alimentos y demás artículos de primera necesidad, del contrabando, el desabastecimiento, el dolar paralelo y pare usted de contar. Pero la factura la sigue pagando el pueblo.

Mientras que en lo “político” fueron sus mandaderos los que se sentaron a la mesa, en lo económico fueron personalmente por el botín los dueños del mandado. Sacando provecho de ambos asuntos. Todo un negocio redondo.

La oposición venezolana: Lobo disfrazado de cordero
 
Design and SEO by Webmedie
SEO Bredbånd Udvikling Internet